¿Qué es el escenario de infancia?
Hay un momento a lo largo de las comidas, cenas y encuentros de Navidad que empezamos a estar más incómodas, desbordadas, agotadas y enfadadas con nosotras mismas.
Y es que a lo largo del año, quien más quien menos, consigue distanciarse (en apariencia) de lo que fue su escenario de infancia. Pero al volver a encontrarnos con la casa familiar, la resonancia de la vibración del escenario se hace tan evidente que duele. Caemos en las mismas dinámicas, mismas discusiones, mismos conflictos e incomodidades.
Lo que fuimos, lo que pasó, lo que entendimos, lo que sentimos como amenaza, cómo sobrevivimos, y cómo nos defendimos resuena tan fuertemente en nosotras que es difícil salirse de la inercia de lo de siempre. Nos sentimos niñas indefensas, pataleando como cada una puede.
Puedes actuar como la mujer que eres, libre y amorosa, pero para eso tienes que entender el escenario, teniendo compasión por cada uno de los personajes que lo actúan, empezando por ti.
Desde esa mirada más completa es más fácil sentir la unión entre contrarios, la complementariedad de las familias, cada uno con su rol. Y así podemos conseguir relacionarnos desde el amor, resignificando cada encuentro, y cada historia. Y en algún momento, porque no, actuar más en sintonía con lo que eres hoy.
No es de un día para otro, es cambiar la resonancia, conectar con tu esencia completa.
Te acompaño a mirar tu infancia, para entender con qué resuenas (miedo, dolor, exigencia, rigidez, victimismo, superhéroe, hambre emocional, apariencia….) y transmutarlo para vivir en coherencia con quien realmente eres ✨


